Nutrición y Obesidad

Nutrición clínica para mascotas con insuficiencia renal

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Oscar León
calendar_today 03 de July de 2026

La dieta es el pilar central en el tratamiento de la enfermedad renal crónica, logrando retrasar significativamente la progresión de la enfermedad.

El objetivo de las dietas renales

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es progresiva e irreversible, pero la intervención nutricional adecuada ha demostrado ser la estrategia terapéutica aislada más efectiva para prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida de perros y gatos. El objetivo de estas dietas es minimizar los síntomas urémicos, corregir desequilibrios de fluidos/electrolitos y frenar la progresión del daño renal.

Restricción de fósforo y proteínas

La característica más crítica de una dieta renal es la restricción severa de fósforo. Los riñones enfermos pierden la capacidad de excretarlo adecuadamente, provocando hiperfosfatemia, que acelera el daño tubular renal y causa calcificación de los tejidos. Además, estas dietas presentan proteínas de altísima calidad biológica pero en cantidades reducidas o moderadas, disminuyendo así los desechos nitrogenados que causan náuseas y malestar.

Alcalinización y ácidos grasos

Las dietas renales también están alcalinizadas para combatir la acidosis metabólica crónica común en estadios avanzados. Por último, son suplementadas con altas dosis de ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 (EPA y DHA), que mejoran el flujo sanguíneo renal y reducen la inflamación glomerular y la proteinuria.

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