Desparasitación Interna Temprana: Por qué no debes postergarla
Conoce los riesgos de los parásitos intestinales en cachorros y gatitos, y la importancia de un calendario de desparasitación precoz.
El riesgo silencioso en neonatos
La parasitosis intestinal es una de las afecciones más prevalentes en cachorros y gatitos a nivel global. Lo que muchos propietarios desconocen es que las crías pueden nacer ya infestadas debido a la transmisión transplacentaria o adquirir los parásitos tempranamente a través de la leche materna (transmisión galactógena), especialmente en el caso de nematodos como Toxocara spp.
Parásitos más comunes en la etapa temprana
Los ascáridos (gusanos redondos) y los anquilostomas son los parásitos internos más frecuentes en las primeras semanas de vida. Estos organismos no solo compiten por los nutrientes esenciales que el animal necesita para su rápido crecimiento, sino que pueden causar cuadros de diarrea severa, vómitos, anemia grave e incluso la muerte en infestaciones masivas.
Protocolos de desparasitación precoz
La medicina veterinaria moderna recomienda iniciar la desparasitación interna de forma muy temprana. En cachorros y gatitos, el protocolo suele comenzar a los 15 días de vida, repitiéndose cada 15 días hasta los 3 meses de edad. A partir de entonces, se suele pautar una desparasitación mensual hasta los 6 meses, para luego ajustarse al riesgo individual y estilo de vida del paciente.
Prevención zoonótica
Es crucial destacar que parásitos como Toxocara canis y Toxocara cati poseen potencial zoonótico, lo que significa que pueden transmitirse a los seres humanos, causando síndromes como el de larva migrans visceral u ocular. Por ende, la desparasitación temprana no solo garantiza la salud del cachorro o gatito, sino que salvaguarda la salud pública y la del núcleo familiar humano con el que conviven.