Criptorquidia en perros: Testículos no descendidos y riesgo de cáncer
Si compraste un cachorro macho pero solo le encuentras un testículo en el escroto, debes saber que el otro está atrapado en el abdomen, siendo una bomba de tiempo.
El viaje incompleto de los testículos
Durante el desarrollo fetal, los testículos del perro se forman cerca de los riñones (en lo profundo del abdomen). Poco después del nacimiento, deben viajar a través del canal inguinal hacia el exterior hasta llegar a la bolsa del escroto. Si a los 6 meses de edad uno (o ambos) testículos no han bajado, el perro sufre de Criptorquidia.
Por qué es un riesgo médico grave
Los testículos necesitan estar en el escroto porque la temperatura allí es un par de grados más fría que la temperatura corporal interna. Este ambiente fresco es vital para su función normal. Si un testículo se queda atrapado dentro del abdomen caliente durante años, suceden dos cosas:
- Infertilidad: El testículo retenido no puede producir espermatozoides viables debido al calor (aunque el perro aún produce testosterona y muestra comportamiento de monta).
- Cáncer Testicular (Sertolioma): Esta es la razón crítica por la cual intervenimos en Vetmas. El calor crónico hace que las células del testículo atrapado muten. El riesgo de que ese testículo desarrolle un tumor maligno agresivo es hasta 14 veces mayor que el de un testículo posicionado normalmente en el escroto.
Solución Quirúrgica
El tratamiento no negociable es la castración quirúrgica. En Vetmas, realizamos una cirugía exploratoria abdominal (similar a la esterilización de una hembra) para encontrar el testículo retenido y extirparlo, además de remover el testículo que sí bajó. Como la criptorquidia es una condición genética fuertemente hereditaria, estos perros bajo ninguna circunstancia deben ser usados para reproducción.