Criptorquidia en Perros: Consecuencias Reproductivas y Oncológicas
El testículo retenido o criptorquidia es un defecto de desarrollo que no solo compromete la fertilidad, sino que predispone gravemente al desarrollo de tumores.
Desarrollo Testicular y Criptorquidia
La criptorquidia es una anomalía del desarrollo en la cual uno (monorquidia) o ambos testículos fallan en su descenso desde la cavidad abdominal hasta el saco escrotal. Generalmente, el descenso debe completarse antes de las 8 semanas de edad. Si a los seis meses no ha descendido, el diagnóstico es definitivo y el testículo retenido puede hallarse en el canal inguinal o dentro del abdomen.
Impacto en la Fertilidad
La espermatogénesis requiere una temperatura ligeramente inferior a la corporal. El testículo retenido está expuesto a la temperatura interna del abdomen, lo que impide la formación normal de espermatozoides. Los perros con criptorquidia bilateral son estériles. Aunque los perros con criptorquidia unilateral son fértiles, no deben reproducirse debido al fuerte componente hereditario de esta condición.
Riesgos para la Salud: Cáncer Testicular
La mayor preocupación de la criptorquidia no es la infertilidad, sino la salud a largo plazo del paciente. Los testículos retenidos tienen una probabilidad hasta diez veces mayor de desarrollar procesos neoplásicos malignos, como seminomas o tumores de células de Sertoli, y están predispuestos a torsiones testiculares dolorosas.
Resolución Quirúrgica
Debido al riesgo de malignidad y transmisión genética, el tratamiento recomendado es siempre la orquiectomía bilateral (castración), extrayendo quirúrgicamente tanto el testículo descendido como el retenido, previo diagnóstico ecográfico de su localización exacta.